3-7 es el balance de victorias y derrotas de Los Ángeles Lakers desde que LeBron James sufrió una lesión en el partido de Navidad contra los Golden State Warriors en el Oracle Arena. Partido que los Lakers lograron resolver con una contundente victoria sin LeBron desde la mitad del segundo cuarto. Pero, desde ese partido en La Bahía, Los Ángeles ha tenido una serie de partidos en donde su balance tiene tendencias demasiado negativas.
No es un secreto que Cleveland estuvo en las últimas Finales por tener al mejor jugador del momento en sus filas como es el caso de LeBron James y de ahí empezó el término LeBrondependencia. Los Cavs no eran nada sin James y esto es demostrado claramente esta temporada donde Cleveland no ha logrado ni siquiera conseguir 10 victorias cuando nos encontramos en la mitad de la temporada de la NBA.
Pero no hablemos del pasado equipo de LeBron y concentrémonos en el presente. El equipo de California marcha con récord de 23-21 y ocupan la última plaza rumbo a los Playoffs, aunque, Utah tiene el mismo margen de victorias y derrotas; posiblemente veamos un cambio de puestos en lo que va de esta nueva semana de acción. Cabe recalcar que la Conferencia Oeste ha estado demasiado reñida y una derrota significa perder puestos en la clasificación.
Hago esta nota a raíz de la última derrota de los Lakers, una derrota contra los Cavaliers y según los expertos esto no se puede permitir para un equipo que actualmente se encuentra en Playoffs. 100-95 fue el resultado final y todavía la derrota fue en el Staples Center, casa de los Lakers.
Al inicio de la temporada Los Ángeles estaba dando unos números extraordinarios de cara a la clasificación, donde llegaron a ser el cuarto sembrado y dar pelea en la tan difícil Conferencia Oeste. Es un hecho que tener a un jugador como la talla de LeBron en tu roster pesa demasiado, pero, tampoco hay que crear una dependencia demasiado grande hacia un jugador porque al final el equipo está conformado de 15 jugadores y el baloncesto no es un deporte individual.
Aunque los Lakers no han sido el único equipo que ha caído en la LeBrondependencia ya que Miami Heat todavía echa de menos el llegar a las Finales luego de haber ido a esas instancias por cuatro temporadas consecutivas de la mano de un Big-Three conformado por Dwayne Wade, Chris Bosh y LeBron James. Ahora el Heat es un equipo de media tabla que le ha costado llegar a los Playoffs. El otro claro ejemplo ha sido Cleveland Cavaliers en dos ocasiones cuando de la mano de LeBron llegaron a las Finales del 2007 que perdieron por barrida contra los Spurs. Luego de ese aparatoso episodio en la agencia libre del 2010, James decide irse a Miami y en todo ese periodo, los Cavs eran un equipo irreconocible, a como lo es ahora, que a pesar de haber drafteado a Kyrie Irving les faltaba calidad en su roster.
En resumen, LeBron James es una pieza demasiado importante en el roster del equipo en que se encuentre y a sus 34 años todavía sigue deslumbrado al mundo del baloncesto y moviéndose en la tabla de máximos anotadores de la historia.
El problema es que el equipo en el que se encuentre adoptará el término mencionado y perjudicará a la franquicia y posteriormente las aspiraciones de LeBron de llegar una vez más a las Finales por novena vez consecutiva.