En el fin de semana llegó la noticia que, toda persona que le encanta el baloncesto esperaba. Kawhi Leonard fijó su futuro y oficialmente es nuevo jugador de Los Ángeles Clippers.
La noticia llegó a las redes sociales como el “Boom” de la agencia libre ya que, este jugador tendría una de las decisiones más importantes que decidiría el rumbo de la liga y de la próxima temporada.
Se especulaban tres escenarios: que Kawhi renovara con los Raptors y firmara un nuevo contrato ya que había rechazado su player option, que fichara por Los Ángeles Lakers y formara uno de los Big-Three más geniales de la historia de la NBA junto con LeBron James y Anthony Davis o fichar con Los Ángeles Clippers y tratar de ganar el anillo con esta franquicia.
Se cumplió el último y con este fichaje también llega otro grande de la liga como es el alero Paul George. Ahora, los Clippers cuentan con dos armas letales en defensiva, incluyendo a Patrick Beverley, Lou Williams, Montrezl Harrel y el coach Doc Rivers guiándolos hacia el primer anillo de la franquicia en su historia.
Claramente ahora, la batalla por Los Ángeles va a ser de película. Pero, los Clippers tienen un poco de ventaja por el simple hecho de haber conseguido al jugador que los Lakers morían por tenerlo.
La razón del título de este post, el cual menciono a continuación: “La alegría de los pequeños”, ya que la franquicia de los Clippers no tiene la misma fama que los Lakers en la ciudad de Los Ángeles en el estado de California.
Si metemos a la conversación a los Brooklyn Nets vemos que el título gana más renombre, porque esta franquicia es por decirlo así “la menor” de la ciudad que nunca duerme o mejor conocida como Nueva York.
El mismo episodio sucedió entre Nets y Knicks: Brooklyn se quedó con todos los jugadores que New York quería; por solo mencionar tenemos a: Kevin Durant y Kyrie Irving por excelencia.
Entonces, en resumidas cuentas, las franquicias de menos renombre en la NBA y en sus estados se llevaron a las estrellas y la alegría de saber que su futuro inmediato se coloca, posiblemente, en los NBA Playoffs de la temporada 2019/2020.
